Anunciantes

Los Bomberos de la capital, justo un día después de la actuación en el fatal incendio ocurrido ayer en Ciudad Jardín,  donde un hombre perdió la vida y una mujer pudo ser rescatada en el último momento, denuncian en un comunicado las lamentables condiciones de trabajo en las que tienen que desarrollar su oficio, después de 111 días de encierro, reivindicando al Consistorio una solución inmediata a las necesidades de este cuerpo.  En el comunicado narran como fue la intervención de ayer.

 

Invitación de Bomberos a la ciudadanía el próximo domingo 

 

El vehículo de altura del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga de 42 metros, que costó más de un millón de euros, ha estado más tiempo fuera de servicio que operativo. Ya en 2014, se denunció que llevaba más de un año inoperativo con la peligrosidad que entraña para la ciudad.  Si se declarase hoy un incendio en una décima planta, los vehículos autoescala de 30 metros  disponibles en la flota de vehículos no llegarían a socorrer a los vecinos. Antonia, la anciana rescatada ayer tuvo la suerte de vivir en un octavo.

 

Los profesionales del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga, invitan a la ciudadanía a participar en la manifestación que tendrá lugar el próximo domingo,  a las 12 del mediodía, con la salida desde el Parque Central, situado en la avenida de Martirícos.

 

Los bomberos tuvieron que trabajar ayer in extremis sufriendo en sus propias carnes la incompetencia de los gestores del Servicio, con equipos personales incompatibles entre sí. Tanto es así que el arnés anticaídas que debe usarse en los trabajos en el vehículo autoescala no soporta más de 80 grados, cuando en el interior de la vivienda se registraron más de 600,  y es  imposible ponérselo junto con el equipo de fuego y el de protección respiratoria, ya que son técnicamente incompatibles. Llegado el caso, los bomberos tienen que priorizar qué equipo personal utilizar y ante el riesgo de morir asfixiados o quemados, se ven obligados a sacrificar el equipo de alturas cuando en otras ciudades este EPI se encuentra integrado en el propio cubrepantalón de fuego. Este extremo fue denunciado por los sindicatos en su momento, sin éxito alguno. Además, se da la circunstancia de que el arnés anticaídas tiene que superar una revisión anual junto con el resto de material para trabajos de altura, las cuales no se están llevando a cabo, incumpliendo la normativa de prevención de riesgos laborales.