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Efectivos de la Policía Local de Málaga han detenido a dos individuos de nacionalidad marroquí y 18 y 19 años como presuntos autores de, al menos, un delito de robo con violencia.

Los hechos han tenido lugar este mismo mes, cuando policías locales, que prestaban servicio de vigilancia de fin de semana por la zona centro de la ciudad, se percataron, a primera hora de la mañana, de cómo los dos individuos, conocidos por los agentes con motivo de otras intervenciones policiales anteriores, estaban siguiendo a un joven por plaza de Uncibay, el cual parecía encontrarse bastante afectado por la ingesta de bebidas alcohólicas e iba hablando a través de su teléfono móvil.

La oportuna actuación impidió un más que probable nuevo robo
Ante la sospecha de que los individuos se dispusieran a hacerse con el terminal de esta persona aprovechando el estado de ebriedad en el que se encontraba, los policías locales decidieron actuar, interceptando a los mismos y procediendo a efectuarles un cacheo preventivo de seguridad a raíz del cual les localizaron dos teléfonos móviles, uno a cada individuo, de los cuales no pudieron verificar su procedencia, a lo que se suma que ambos ofrecían respuestas evasivas y contradictorias.

Móvil robado
Los policías locales procedieron a la intervención de ambos terminales por su presunta procedencia ilícita, realizando gestiones a raíz de los cuales lograron identificar al propietario de uno de ellos, con el que se contactó a través de la Sala 092 de la Policía Local de Málaga, confirmando que había sufrido el robo de su teléfono minutos antes.

Instantes después, la víctima se personó en el lugar donde se encontraban los agentes custodiando a los dos individuos, reconociendo a los autores sin ningún género de dudas y manifestando que se trataba de su móvil, el cual le habían arrebatado por la fuerza mientras hablaba con el mismo en calle Nosquera, acercándosele uno de los individuos por la espalda y propinándole un fuerte tirón, arrebatándoselo y abandonando ambos el lugar a la carrera, no pudiendo darles alcance ni hacer nada para evitarlo, siendo todo ello corroborado por otro joven que acompañaba a la víctima y había sido testigo de los hechos.

Ante los hechos, los policías locales hicieron entrega del teléfono móvil recuperado a su propietario, procediendo asimismo a la detención de los individuos y a su traslado a dependencias policiales, para, posteriormente, ser puestos a disposición judicial.

En un principio, no se pudo determinar la propiedad del segundo teléfono móvil, que quedó intervenido por su presunta procedencia ilícita.