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Efectivos de la Policía Local de Málaga han fracturado el cristal de la ventanilla del conductor de un coche para sacar una perra que se encontraba atrapada en el interior, sin ningún tipo de ventilación y soportando unas muy altas temperaturas.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 18:00 horas de la tarde del pasado lunes 1 de julio en calle Poeta Bernardo de la Torre, cuando un vecino se percató de la situación del animal, por lo que se decidió avisar a una veterinaria, que, a su vez, requirió la presencia de los agentes a través de la Sala 092 tras comprobar que estaba en mal estado y podía correr peligro su vida.

42ºC fuera del coche
Una dotación de la Policía Local de Málaga se personó con premura en el lugar, siendo la temperatura en la calle en ese momento de 42 grados centígrados. Tras comprobar que el vehículo se encontraba totalmente cerrado y sin ninguna ventilación, los policías locales llevaron a cabo las gestiones oportunas para comprobar la propiedad, si bien la dirección aparecía fuera de la provincia, lo que complicaba su localización.

Ante la situación planteada y el evidente peligro que corría el animal, los policías locales procedieron a fracturar el cristal del conductor con un martillo rompecristales, herramienta con la que se cuenta de dotación en los vehículos de la Policía Local de Málaga, con lo que pudieron abrir la puerta y acceder al can, al que sacaron del coche para que fuese asistido.

La veterinaria traslado al animal a la clínica en la que presta servicio, atendiendo al mismo y comprobando que se trataba de una hembra de braco alemán, que disponía de su correspondiente chip y era propiedad de un cliente, que la mantenía en buen estado y le daba los cuidados adecuados.

Previamente, con la documentación que aparecía en el interior del vehículo, los policías locales llevaron a cabo gestiones a raíz de las cuales lograron dar con el dueño del perro, que, posteriormente, se presentó en la clínica veterinaria, siendo plenamente identificado y manifestando que se había tratado de un descuido, ya que, tras haber recibido una llamada urgente, olvidó sacar al perro del coche y se marchó del lugar, el cual, tras ser informado por los agentes de lo acontecido, se hizo cargo tanto del animal como del vehículo.