Decían ser conocedores de la ley y se creían impunes porque al día siguiente se marchaban de Málaga y volvían a sus casas, pero la cosa no terminó como ellos esperaban. Efectivos de la Policía Local de Málaga han detenido a dos jóvenes de 21 y 25 años de edad, ambos de nacionalidad española y procedentes de Madrid, como presuntos autores de un delito de desobediencia grave a agentes de la autoridad.

Impedían descansar con normalidad a los vecinos
Los hechos tuvieron lugar a partir de las 02:15 horas de la madrugada del miércoles al jueves 10 de septiembre en un piso turístico ubicado en un bloque sito en calle Capuchinos, cuando se recibió llamada a la Sala 092 de la Policía Local de Málaga en la que vecinos denunciaban que desde la vivienda en cuestión se escuchaban fuertes ruidos provocados por música a alto volumen y gritos, lo que motivaba que les fuese imposible descansar con normalidad.

Hasta el lugar se desplazó una dotación de la Policía Local de Málaga, siendo tal el escándalo provocado que los agentes podían escuchar el ruido desde la vía pública a pesar de provenir de un piso ubicado en la sexta planta.

Tras llamar de forma reiterada tanto al timbre como golpeando la puerta del inmueble, finalmente les abrieron la puerta, acercándose hacia la misma los dos jóvenes mencionados, comprobando los agentes que en el interior también había una joven acompañándolos.

Desobediencia grave reiterada a agentes de la autoridad
Los policías locales solicitaron la documentación a los dos varones en numerosas ocasiones, negándose ambos a identificarse y añadiendo que conocían la ley y que estando en su domicilio no tenían obligación de ello, informándoles los agentes de que seguir negándose a colaborar se verían obligados a informar de los hechos a la autoridad judicial, así como de que iban a ser sancionados por los ruidos inadmisibles que estaban provocando causando molestias a la vecindad a altas horas de la madrugada.

Lejos de cooperar y empatizar con los vecinos, los individuos reiteraron su negativa, llegando a decir textualmente: “Nos dan igual las consecuencias legales, nosotros estamos aquí de vacaciones y mañana nos vamos”, añadiendo que no bajarían la música y cerrando la puerta del domicilio ante la presencia de los agentes, tras lo que subieron el volumen y comenzaron a gritar y aplaudir.

Los agentes confeccionaron un parte de intervención dando cuenta de todo lo acontecido, lo que hizo que otra unidad de policías locales que entraron de servicio a la mañana siguiente se personaran en el domicilio y llamasen al portero electrónico, no abriéndoles nadie la puerta, por lo que decidieron esperar por las inmediaciones para comprobar si, como habían dicho la noche anterior, los jóvenes salían del domicilio, hecho que finalmente se produjo sobre las 12:30 horas del mediodía, cuando ambos individuos y la mujer, que resultó tener 24 años de edad, salieron del bloque portando varias maletas.

Los policías locales procedieron a interceptarlos, interesándose por los hechos ocurridos la noche anterior, admitiendo los tres los hechos descritos, procediendo a la detención de los dos individuos como presuntos autores de un delito de desobediencia grave y procediendo a trasladarlos a dependencias policiales, para, posteriormente, ser puestos a disposición judicial.

Además, tanto ellos como la mujer fueron denunciados en base a las ordenanzas municipales por ruidos inadmisibles y trascender la música al exterior de la vivienda dificultando, o directamente impidiendo, el descanso de los vecinos, siendo igualmente informada la mujer que sería denunciada por desobediencia leve a la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana.