Agentes de la Policía Nacional han desarticulado un grupo criminal, altamente especializado en el uso de medios electrónicos, dedicado a forzar camiones de reparto de mercancías después de seguir y vigilar a sus conductores, en Marbella. Fruto de la investigación han sido detenidos tres hombres, de edades comprendidas entre los 36 y 60 años, todos de nacionalidad española, por su presunta responsabilidad en los delitos de robo con fuerza, robo de vehículo y pertenencia a organización criminal. Hasta la fecha, los agentes les atribuyen tres hechos delictivos, entre ellos la sustracción de artículos de lujo valorados en más de 65.000 euros de un vehículo de distribución, en Puerto Banús.

La investigación se inició a mediados de septiembre a raíz de la denuncia por un robo con fuerza en un camión de reparto del que sustrajeron varias cajas de ropa de una marca de reconocido prestigio, en Puerto Banús.

A este robo se sumaron otros dos, que serían también atribuidos a este mismo grupo; uno en un vehículo que repartía equipamiento médico (mascarillas, guantes y batas) y otro en un concesionario del que sustrajeron un coche.

Según la investigación, tras realizar una vigilancia sobre los repartidores, los sospechosos forzaban los camiones y se apoderaban de su contenido.

Así, mientras uno de los miembros efectuaba labores de vigilancia y facilitaba la huida al grupo, los otros dos implicados seguían al repartidor, aprovechando cualquier gestión de este fuera del coche para sustraer los efectos tras forzar el vehículo.

Para ello, los sospechosos se movían en vehículos de alquiler, que cambiaban cada vez que perpetraban un nuevo asalto, y se valían de material electrónico sofisticado para vigilancias, seguimientos e inhibición de señales.

Finalmente, los investigados resultaron detenidos el pasado día 7 de octubre en Málaga. En los registros efectuados, los agentes recuperaron inhibidores de frecuencia, material electrónico destinado a la sustracción de vehículos, un dispositivo lanza destellos similar a los que se utilizan en vehículos policiales, 1.000 euros en efectivo, un vehículo a motor, indumentaria de la misma marca del robo denunciado, entre otros efectos.