Efectivos de la Policía Local de Málaga han sorprendido y denunciado a 22 jóvenes, todos ellos vecinos de Málaga y con edades comprendidas entre los 14 y los 18 años, de los que la gran mayoría, un total de 20, eran menores de edad, tras sorprenderlos celebrando sendas fiestas en dos pisos turísticos ubicados en la primera y tercera planta del mismo bloque.

Los hechos tuvieron lugar el pasado miércoles 31 de marzo en un edificio sito en calle Sánchez Pastor, al que se desplazó una patrulla de la Policía Local de Málaga sobre las 17:30 horas de la tarde tras recibirse llamada en la Sala 092 del Cuerpo en las que se informaba de que se estaba celebrando una fiesta en la que había reunida mucha gente, teniendo música puesta a un volumen muy alto.

Tras personarse en el lugar, los policías locales comprobaron que del primer piso emanaba fuerte ruido de personas y música a gran volumen, si bien, nada más percatarse de la presencia policial, los jóvenes apagaron la música y bajaron la voz.

Al llamar a la puerta, tan solo cuatro jóvenes abrieron a los agentes, manifestando estar a cargo del piso y franqueándoles la entrada, pudiendo comprobar los policías locales como había una cachimba y mucho humo en el interior del piso, que era de pequeño tamaño, aproximadamente unos 40 metros cuadrados, así como varios menores intentando ocultarse en lugares tales como bajo una cama, dentro del aseo o en la balconera, instándoles a que fuesen saliendo para proceder a identificarlos.

Tras comprobar los agentes que todos eran menores de 18 años, uno de ellos terminó reconociendo que el piso lo había alquilado su hermana mayor de edad.

Ante los hechos, los policías locales los propusieron para sanción por la celebración de reuniones, fiestas o cualquier otro tipo de actividad permanente o esporádica, de carácter privado o abierta a la público, en espacio privado, en los que se produzcan aglomeraciones que impidan o dificulten la adopción de las medidas sanitarias de prevención que supongan o puedan suponer un riesgo a 15 personas, tratándose de una infracción grave.

Mientras los agentes se encontraban actuando con este grupo de menores, se percataron de que en la tercera planta también parecía haber otra reunión de jóvenes, por lo que uno de ellos se desplazó hasta allí, pudiendo comprobar que eran un total de siete, de los que tan solo dos tenían los 18 años cumplidos, siendo los cinco restantes menores de entre 14 y 17 años de edad.

Al igual que en el caso anterior, los jóvenes fueron identificados y propuestos para sanción por el mismo hecho, aunque en este caso, al tratarse de un grupo de menos de 15 personas, la infracción denunciada era leve.